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lunes, 1 de julio de 2013

Una madre de familia rechaza una Medalla (y dinero del premio) en protesta por el “matrimonio” homosexual

El cheque habría ayudado a la familia de Clotilde, que tiene 5 hijos. Pero le parecía hipócrita que en un premio pro-familia no se denunciasen los ataques contra el matrimonio.

François-Xavier y Clotilde Gabory son un matrimonio francés que está criando a sus cinco hijos de forma tan ejemplar que la Unión de Familias del Departamento del Alto Garona decidió otorgarles la Medalla de la Familia en una solemne ceremonia en el Consejo General del departamento, el 30 de mayo de 2013, en Toulouse.

Pero Clotilde es una activista convencida e incansable de los derechos de la familia, y esa misma mañana había estado en la concentración pro-familia que recibía al presidente Hollande en una fábrica de Castres (las concentraciones de protesta por la redefinición del matrimonio persiguen a Hollande y sus ministros, allí donde van, desde hace dos meses).

El acto fue recogido por la prensa, y Clotilde y unos compañeros volvieron a casa satisfechos, comentando la paradoja del país: a ella le concedían una Medalla de la Familia 
en las mismas instalaciones de la Administración que no reconoce lo que es una familia de verdad.

Decidió en ese momento ir a la entrega pero rechazar el premio, así como el sustancioso cheque que lo acompaña y que en una familia con 5 hijos era bastante necesario. 

Clotilde no es una gran oradora, y por diversas razones no tenía acompañantes en la ceremonia: 
estaba ella sola, ante 80 desconocidos, sin familia, amigos, apoyo... "Sentí un momento de soledad, pero decidí resistir", explica en "Nouvelles de France".

"La ley Taubira [de redefinición del matrimonio y la entrega de niños a parejas del mismo sexo] se aprobó hace unos días. 
Ya no me reconozco en lo que ahora llaman familia, la sociedad ya no protege a sus hijos. Decidí rechazar la medalla", declaró allí ante todos. 

Los cuatro representantes de la Unión de Familias no se lo tomaron bien. En el Alto Garona gobiernan los socialistas y controlan bastante el tejido asociativo. Varios líderes socialistas iban a estar en el acto de entrega. 

Regis Leonard , la presidenta de la Unión de Familia se mostró casi agresiva: "
Usted no puede hacer eso, su causa no tiene nada que ver con la medalla de la familia. Buscamos fomentar la familia, recompensar a los padres que han criado a muchos niños. ¿Qué tiene que ver esto con el matrimonio gay?" Y añade: "tenemos que ser tolerantes, ya sabe, con el tema homosexual".

Pero Clotilde se mantuvo firme, y en la ceremonia se declaró que
"la señora se niega a recibir la medalla", se le cedió el micrófono, y ella explicó por qué. 

Los asistentes al acto respondieron con grandes aplausos; sólo un asistente abucheó. El corresponsal del periódico La Depeche du Midi la entrevistó. Fue el segundo hit mediático de Clotilde en defensa de la familia y el matrimonio real en un solo día, y se sintió satisfecha.
Fuente: Religión en Libertad (Negritos nuestros)

Comentarios del blog:


La actitud de esa señora fue admirable. Le enviamos cálidas felicitaciones y rezaremos para que Dios y la Virgen le recompensen ese verdadero acto de fe, coraje y amor a Dios.

Hay algunos puntos que vale la pena subrayar y sacar consecuencias.

Nótese que la declaración de la señora Clotilde fue aprobada con grandes aplausos. Fueron sólo los organizadores del acto los que se incomodaron con su actitud contraria a la homosexualidad. (La noticia da a entender que son socialistas).

Después, la presidenta de la Unión de Familia que dirigía el acto afirmó: "tenemos que ser tolerantes, ya sabe, con el tema homosexual".

“Tenemos que ser” significa que hay que obedecer. Entonces, “alguien” manda “tolerar” la homosexualidad. Y por lo visto todo el mundo debe saber. ¿Usted sabía que lo están “mandando” aceptar algo que usted no quiere? ¿Conoce a los que pretenden “mandarlo”?

No hay tolerancia para ese pecado que tan gravemente ofende a Dios. Y está claro que la inmensa mayoría de las personas, en el mundo entero, censura, rechaza y detesta la homosexualidad y está habiendo manifestaciones inmensas para mostrarlo.

Haga aquí sus comentarios. Es una forma excelente de conocernos, unirnos, difundir lo que pensamos y hacer que muchos otros participen de esta lucha para defender la Ley de Dios.

jueves, 20 de junio de 2013

Otra VALIENTE ACTITUD de una familia antiabortista SALVA la VIDA de una niña, que nació, y se convirtió en la alegría del hogar

La revista argentina Familia y Vida reveló el caso de Luz María, que conmovió la provincia de Misiones (Argentina), pues varios organismo dichos “defensores de los derechos humanos”, medios de comunicación y representantes del Gobierno querían que fuese abortada por haber sido generada en un estupro.

Entretanto, la familia optó por la vida y la niña se convirtió en la alegría del hogar

Julieta Lardies, Delegada de la Red Federal de Familias en la provincia de Misiones, cuya acción fue decisiva para la vida de la niña, afirmó que, “dadas las circunstancia, cada hora que pasaba, cada minuto, podía ser determinante para la vida de la pequeña Luz María que, en el vientre materno, esperaba una sentencia”.

Sentencia que podía haber sido de muerte. Pero la familia, firme y consciente del derecho a la vida, enfrentó los llamados “defensores de los derechos humanos”, las autoridades, la prensa,  y la niña nació.

Vemos ahí un caso típico – y felizmente son muchos – de la fuerza que tienen aquellos que enfrentan a los que propugnan la matanza de seres en el seno de sus madres, y cómo esa acción decidida y firme impide una acción nefasta y criminal.

Estamos en el momento de nosotros también tener el coraje de enfrentar los que quieren impedir la vida de los nonatos. Tenemos el deber de conciencia de votar contra el aborto en el próximo plebiscito.

Y tengamos convicción de nuestra eficacia, pues contamos con lo principal: la aprobación y la ayuda de Dios. No nos quedará el remordimiento de haber sido omisos, porque habremos defendido el derecho a la vida de quien fue concebido.

Nuestra acción tiene grandes proporciones, pues cada uno de nosotros conoce muchos – entre familiares, amigos y conocidos – que pueden también hacer su parte para frenar la ley inicua que quiere dar patente de licitud a algo que va frontalmente contra la Ley de Dios. Disponemos  de medios eficaces: nuestras conversaciones con otros, la iternet.

Los que pretenden legalizar el aborto optarán por una actitud pasiva, sin gloria, se abstendrán de votar. 

Nosotros tendremos una actitud valiente y firme. Iremos a VOTAR contra el aborto y eso quedará escrito en el libro de la vida.


miércoles, 24 de octubre de 2012



Bebé nace saludable después de

12 pedidos de aborto negados

El diario carioca “O Dia”, de 11/09/2012, publicó una noticia con ese título.
Se trata del caso de Pipa Redd (foto), una joven británica de 26 años, de Burton-on-Trent (Staffs). Estando encinta, los médicos concluyeron que su bebé tenía apenas 3% de chances de sobrevivir.
Y 12 veces hicieron la infame propuesta que jamás se debe hacer a una madre: ella debería practicar el aborto. Como buena madre, se negó todas las veces, diciendo: “Donde hay una pulsación de corazón, hay esperanza”. Y los hechos confirmaron la esperanza.
Después de algunas dificultades y procedimientos operatorios, el niño nació. Madre e hijo volvieron a casa, donde el recién nacido, Jacob Reed (foto) mejora a cada día, dejando a los médicos cada vez más sorprendidos.
¡Cuántos casos hay de médicos inescrupulosos que, basándose en diagnósticos equivocados, aconsejan esa infamia a una madre! O sea, aconsejan abortar niños que nacerían saludables.


viernes, 29 de junio de 2012


Papel de la madre en la formación de sus hijos y en el hogar

El amor materno
«¡Feliz el hombre a quien Dios dio una Santa Madre!», dice Lamartine. A pesar de los desvíos de su imaginación, Lamartine conservó siempre el recuerdo de la educación cristiana que le dio su madre. Como dice Joseph de Maistre: «Si la madre tomó como un deber imprimir profundamente en la frente de su hijo el carácter divino, puede estarse prácticamente seguro de que la mano del vicio nunca lo apagará enteramente».
«¡Cuantas otras madres imprimieron profundamente, en el alma de los hijos, el respeto, el culto, la adoración de Dios, de Quien ellas eran para ellos, por la pureza de vida, la imagen viva!
«Como madre, la mujer cristiana santifica al hombre-hijo; como hija, ella edifica al hombre-padre; como hermana, ella mejora al hombre-hermano; como esposa ella santifica al hombre-esposo».
La «raíz» de la santificación
«Yo quiero hacer de mi hijo un Santo»- decía la madre de San Atanasio.
«¡Gracias mil veces, Dios mío por habernos dado por madre una Santa!» – exclamaron por ocasión de la muerte de Santa Emilia sus dos hijos San Basilio y San Gregorio Nazianzeno.
«¿Quién nos dio a San Bernardo, y lo hizo tan puro, tan fuerte, tan abrasado de amor por Dios? Su madre, Aleth”.
«Más cerca de nosotros, Napoleón dijo: «El futuro de un niño es la obra de su madre».
Pasteur afirmó: «¡Oh padre mío y madre mía, que vivisteis tan modestamente, es a vosotros que yo debo todo! Tus entusiasmos, mi valerosa madre, tú me los trasmitiste. Si yo siempre asocié la grandeza de la ciencia a la grandeza de la patria, es por que yo estaba impregnado de los sentimientos que tu me habías inspirado».
El Santo Cura de Ars dijo a algunos que lo felicitaban por tener el gusto de la piedad, «Después de Dios, esto se debe a la obra de mi madre». «Casi todos los santos hicieron remontar los orígenes de su santidad a su propia madre».
La «raíz» de grandes personajes
«Es sobre las rodillas de la madre – dice Joseph de Maistre – que se forma lo que hay de más excelente en el mundo».
«Ella es en el hogar esa llama resplandeciente de que habla el Evangelio, distribuyendo sobre todos la luz de la Fe y el ardor de la caridad divina. A ella incumbe vivificar en la familia la idea de la soberanía de Dios, nuestro primer principio y nuestro último fin, el amor y reconocimiento que debemos tener por su infinita bondad, el temor de su justicia, el espíritu de religión que nos une a Él, la ley de las castas costumbres, la honestidad de los actos y la sinceridad de las palabras, la dedicación y ayuda mutua, el trabajo y la templanza»…
…y de hombres de cualquier condición social
«En la familia obrera - dice Augustin Cochin -  la figura dominante es la de la madre. Todo depende de su virtud y acaba por modelarse de acuerdo con ella. Al marido competen el trabajo y el aprovisionamiento del hogar, y a la mujer los cuidados y la dirección interior. El marido gana, la mujer ahorra. El marido alimenta a los hijos, la mujer los educa. El marido es el jefe de la familia, la mujer es su eslabón de unión con ella. El marido es la honra del hogar, la mujer su bendición».
Madre Católica: «raíz» del heroísmo
«El Vizconde de Maumigny escribió:
«Debemos a nuestras madres y hermanas el fondo de honra y de devota y caballeresca dedicación que es la vida de Francia. Nosotros les debemos la Fe católica. Discípulas de la Reina de los Apóstoles y de los Mártires, las madres hicieron pasar sus corazones a los de los hijos…».
«María Santísima, el modelo de las madres les enseñó cómo se sacrifica un hijo único a Dios y a la Iglesia. Al oír las narraciones de esas inmolaciones sublimes (este texto fue redactado en 1862, cuando los Zuavos Pontificios derramaban su sangre para defender la Santa Sede), Pío IX comentaba: «¡No, la Francia que produjo tales santas no perecerá jamás!».
La primera vez que la heroica viuda de Pimodan vio al Papa, no le dijo: «¡Oh, Santo Padre, devolvedme a mi marido!», si no que dijo: «¡Oh, decidme que él está en el Cielo!». Y cuando Pío IX respondió: «No rezo más por él», ella no preguntó nada más, pues entendió que era viuda de un mártir, y eso bastaba.
«En Castelfidardo los Zuavos Pontificios combatían bajo los ojos de sus madres, presentes en su pensamiento y entre las paredes del santuario donde la Reina de los Mártires engendró al Rey de los Mártires. Todos, mientras marchaban contra el enemigo, repetían esta frase de uno de ellos: «Mi alma a Dios, mi corazón a mi madre, mi cuerpo a Loreto». A la madre de ellos, a María Santísima, que a todos inspiraba, revierte la honra de la batalla. Como otrora los Cruzados, y más tarde los Vandeanos, fue sobre las rodillas de las madres que ellos aprendieron a morir por Dios, por la Iglesia y por la Patria.»
(Mons. Henri Delassus, L”Esprit Familial dans la Maison, dans la Cité et dans l”État, Société Saint-Augustin).
Fuente: Acción Familia

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