Mostrando entradas con la etiqueta Padre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Padre. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de junio de 2013

¿Qué haría usted si le negasen el poder de proteger la vida del hijo que generó y está esperando que nazca?

Como refiere Erick Pastuszeck, en su libro “Is the fetus human?”, las investigaciones señalan que cuando un hombre se da cuenta de que su hijo ha sido abortado, con frecuencia experimenta severas reacciones negativas.

Ese trauma que sufre el padre se intensifica cuando la ley le niega todo poder para proteger la vida del hijo que generó y aún no nació, como ocurre en los EE.UU, donde la Corte Suprema determinó que, como el Estado no tiene el derecho de prohibir un aborto, no puede concederlo a nadie más.

Lo que implica en el absurdo de que “no existen derechos naturales creados por la paternidad”. Al punto de que una sentencia del Supremo Tribunal de California sugirió que el niño es “un patrimonio del Estado” y si el Estado no lo valora, “nadie más puede protegerlo, ni siquiera quien lo engendró”.

Una de las graves consecuencias de esta situación es que, “si el hombre sabe que no tiene ningún derecho, no crea un vínculo con ese bebé no nacido”, y “no protege a la madre que necesita un apoyo de su marido para atravesar el embarazo”.

De ahí que “la mayor parte de las relaciones se quiebran después del aborto”, el 80 % de acuerdo a una estadística de la Abortion Recovery Canada.

Comentario de este blog:

Algo más para pensar sobre las consecuencias de la ley del aborto. Los parlamentares que lo aprobaron, y los que no votaron en el plebiscito para impedirlo, abrieron camino para que no sólo las madres que abortarán tendrán traumas graves, sino que también los tendrán los padres.

En el futuro, ¿cómo se sentirán los padres al pensar que no tienen poder para proteger la vida del hijo que generaron y que aún no nació? La mayoría de ellos (80%) se separarán de sus esposas, a juzgar por la estadística mencionada arriba. Un mal (el aborto) generando otro mal (la separación). 

martes, 29 de enero de 2013

Jueza advierte sobre la crisis de autoridad en la familia


“La educación se encuentra en una encrucijada: cómo educar hijos, con los límites y las restricciones propios del proceso civilazatorio, sin ejercitar la autoridad?”

La advertencia viene de la jueza del Primer Tribunal de Familia de Petrópolis, Brasil, Andréa Pachá, que registra la gravedad de la crisis de autoridad en las familias brasileñas, en un artículo reproducido en la prensa de Rio de Janeiro (O Globo, 22/8/10).

En su artículo, la magistrada constata: “un fenómeno reciente se viene repitiendo con frecuencia cada vez mayor en los Tribunales de Familia: el acudir a la Justicia por parte de los padres, como forma de suplir su incapacidad de establecer límites a los hijos.

Se espera que un juez decida en qué escuela debe estudiar el niño, qué ambientes debe frecuentar, qué tipo de música puede oír o a qué horas debe volver a casa.

Para la jueza, la confusión de papeles y la falencia de la familia tradicional es evidente. “Verdadera paradoja, pues la misma sociedad que grita por menos Estado espera que el Estado interfiera justamente en aquellas relaciones que deberían ser exclusivamente privadas. No se constata con pena la falencia de la antigua familia patriarcal”.

Después de preguntar “¿cómo representar el papel de padre o madre, sin cargo?” y de afirmar que “no existe generación espontánea de adolescentes bien educados”, Andréa Pachá argumenta: “Valores éticos, morales y de comportamiento no son innatos y deben ser transmitidos desde la infancia por los padres, que también deben demostrar que no se vive en grupo sin ceder a la búsqueda desenfrenada por el consumo  y por los placeres individuales.

(…) “Transferir esa tarea, primero a la escuela, después a los terapeutas y ahora a los jueces no parece ser el mejor camino. El ejercicio de la autoridad no debe ser visto como amenaza o retroceso”
Fuente: IPCO

>>>>> Es importante que haga su comentario

y lo comparta aquí con otras personas
>>>>> Inscríbase para recibir las actualizaciones de este blog
>>>>> Divulgue esta materia

viernes, 6 de julio de 2012


Pequín reacciona a críticas por foto de aborto forzado

El caso de una mujer de 22 años sometida a un aborto forzado en el séptimo mes de embarazo provocó una onda de indignación en la China y forzó al gobierno a separar de sus cargos tres responsables por el programa de control de la natalidad en Ankang, ciudad de la Provincia de Shaanxi
Una foto del feto ensangrentado al lado de la madre, Feng Jianmei, fue colocada en la internet, provocando una lluvia de críticas al gobierno. El tema tuvo el mayor número de comentarios en los últimos días en los microblogs del país, que tiene cerca de 400 millones usuarios.
Autoridades de Ankang anunciaran la remoción de dos funcionarios y presentaron un pedido de disculpas a Feng y a su marido, Deng Jiyuan. Ambos tienen una hija de 5 años y no consiguieron pagar la multa de 40 mil yuans  por violar la política de hijo único. En respuesta, los responsables por el control de la natalidad secuestraron a Feng en su casa y la mantuvieron por tres días en un hospital. Ahí, ella recibió una injección que le provocó el parto y mató su bebé.
Además del pedido de disculpas, las autoridades locales dijeran que la familia podrá tener otro hijo. La nota dice aún que el aborto forzado era un “seria violación” de la política de planeamiento familiar y había provocado “influencia extremamente negativa en la sociedad”. El padre del bebé muerto reaccionó con indignación la oferta del gobierno. “El gobierno no debería decirnos si podemos o no tener hijos”, declaró al diario Sputh China Morning Post, de Hong Kong.
A pesar de ilegal, la práctica de abortos forzados es ampliamente utilizada en la China para obligar familias a tener apenas un hijo.
O Estado de S. Paulo (16/6/2012)
(Negritas del blog)
>>>>> Es importante que haga su comentario. Compártalo aquí con otras personas
>>>>> Inscríbase para recibir las actualizaciones de este blog
>>>>> Divulgue esta materia

sábado, 30 de junio de 2012


Cuando el padre de familia no reza


El pequeño Paul, que tiene sólo cuatro años y medio, está arrodillado al lado de su cama diciendo sus oraciones de la noche; parece que le está llevando mucho tiempo.

- “¿No has terminado tus oraciones?”, le pregunta su sirvienta.
- “Sí”, responde el niño, un poco avergonzado.
 - “Bien, entonces, ¿qué estás haciendo ahora?”.

Cuando el padre reza con los hijos,
el afecto y el cariño aumentan
El niño se pone colorado y murmura tímidamente, “yo rezo cada noche dos veces, por mí y por mi papá. Le escuché que objetó a mi mamá cuando ella le pidió que hiciera sus oraciones; así que ahora estoy haciéndolas por él”.

¿Precoz? Quizá. ¿Pero no nos sorprenden a menudo los niños con sus percepciones?

Puede ser que los padres no hayan perdido el hábito de la oración, por la gracia de Dios, pero podría ser que no hagan que sus hijos los vean rezando a menudo. Orar y dejar que los hijos vean que uno reza, son dos cosas diferentes.

No basta con rezar individualmente. El deber de un padre de familia es rezar en nombre de la familia, a la vista de la familia y con la familia. Los niños deben saber que su padre honra a Dios; deben aprender de su ejemplo la necesidad y el gran deber de la adoración.

La oración, al menos por la noche, debe decirse en común. En muchas familias donde todos se reúnen al final del día para honrar a Dios, es la madre quien dirige la oración hasta que llegue el momento en que cada niño sea capaz de tomar su turno. Sería mucho mejor que el padre tomara la iniciativa. Es la función que le cabe, una función que es de un carácter casi sacerdotal.

Es necesario tener en cuenta siempre que los niños no se pierden nada de lo que se habla. 

Adaptado de “Cristo en el hogar”, del Padre Raoul Plus, S.J., (Colorado Springs, CO: Gardner Brothers, 1951), 241–243
Fuente: Acción Familia

>>>>> Haga su comentario y compártalo aquí con otras personas
>>>>> Inscríbase para recibir las actualizaciones de este blog
>>>>> Divulgue esta materia

Familia, padre, madre, oración, hijos